El conflicto entre Rusia y Ucrania ha pasado de ser una crisis a una guerra: la madrugada del jueves, Rusia anunciaba una operación militar especial en Ucrania, provocando explosiones en varias ciudades del país, incluida la capital, Kiev.

Si bien Moscú ha garantizado que la población civil no correrá riesgo, miles de personas han optado por abandonar el país, provocando un movimiento masivo en algunas zonas; en la capital, se han visto largos atascos y colas en gasolineras, y también en las salidas de la ciudad, especialmente hacia el norte, según la agencia de noticias UNIAN, que ha informado de que las fuerzas de seguridad comprueban uno a uno todos los vehículos.

Las autoridades locales, entretanto, han negado que se estén bloqueando las salidas.

Uno de los principales puntos de colapso están siendo las gasolineras, y no solo en la capital, con largas colas que complican el suministro y que han aumentado a medida que iban llegando las noticias sobre ataques y explosiones. Los organismos de gestión del transporte han anunciado que habrá aviones y trenes para evacuar a la población en Lugansk, Donetsk y Odesa, consideradas las tres regiones de mayor peligro. Inicialmente, no han revelado detalles sobre estos traslados por motivos de seguridad, según informa UNIAN.