Aunque la cantante pretende recuperar su vida anterior, una fuente cercana a ella dice que este deseo no es viable, pues todavía depende de otras personas para tener estabilidad emocional.
Es cierto que Britney Spears sueña con dejar de tener un tutor legal, pues se siente “sobreprotegida”, pero es una aspiración poco realista, asegura una fuente cercana a la cantante.

Desde hace más de una década alguien más se hace cargo de la vida personal y profesional de la “Princesa del pop”, y según un juez, esta situación se extenderá al menos hasta febrero de 2021 y ella no ve la hora de que esto termine, según cuenta la revista People.

«Ella sueña con el fin de la tutela, pero esto no parece realista. Necesita estar rodeada de personas que la cuiden”, afirmó una fuente cercana a la cantante que refiere que ahora que pretende recuperar su libertad, ha tenido que buscar el apoyo de su mamá y su novio, que le dan la estabilidad que necesita.

De hecho, el año pasado, en abril, se internó voluntariamente en un centro de bienestar después de reconocer que no podía lidiar ella sola con varios problemas por los que atravesaba su familia.

Un año después de aquello, tal parece que los problemas para Britney Spears aún no terminan. Ahora mismo está enfrentando una batalla legal contra su papá, pues ya no quiere que sea su tutor legal.

«Britney todavía desea que la tutela termine en algún momento, pero sobre todo, en este momento no quiere que su papá recupere el rol de único tutor”, añadió la fuente a la publicación.

La semana pasada se hizo evidente el deseo de la estrella de cambiar de tutor; incluso externó sus intensiones por la vía legal, explicando que en vez de Jamie Spears espera que sea su tutora temporal, Jodi Montgomery, quien se haga cargo de ella.

Su razón es muy simple: para la intérprete, su papá la trata como una niña, algo que a Britney le molesta de sobremanera, pues tiene ya 38 años.