La Jornada

Lima. El presidente de Perú, Pedro Castillo, anunció este domingo una segunda reforma agraria en el país y anticipó que, a diferencia de la primera de hace 52 años, esta se hará sin expropiaciones.
«Quiero dejar muy claro que esta segunda reforma agraria no busca expropiar tierras, ni afecta derechos de propiedad a nadie», dijo el mandatario desde el Cusco.


Castillo anunció la puesta en marcha de este proyecto ante centenares de campesinos reunidos en la gigantesca explanada de la fortaleza inca de Sacsayhuamán, situada en las afueras de Cusco.
Justamente, uno de los ejes de este plan consiste en darles «a agricultores y agricultoras un acceso más justo a los mercados», agregó el presidente peruano.


La llamada segunda reforma agraria prevé un plan de industrialización a favor de los campesinos para impulsar el desarrollo en ese sector de la economía.


El gobierno estima que puede lograr una mayor inclusión social con la nueva reforma al sumar con mejores condiciones al mercado a los más de 2.2 millones de pequeños productores dedicados a la agricultura familiar.