La democracia es una forma de organización del Estado en la cual las decisiones colectivas son del pueblo mediante procedimientos de participación directa o indirecta que legitiman a los gobernantes.

Platón definió dos tipos de gobierno; la monarquía (gobierno de uno), la aristocracia (gobierno de los mejores) y para Aristóteles el gobierno de los más o de las multitudes.

La democracia es una palabra que proviene del griego antiguo, acuñada por los vocablos demos, que significa pueblo y kratos que se traduce como fuerza, dominio o poder. Se define como El poder del pueblo.

Fue en Atenas, Grecia, alrededor del año 500 A.C., donde las ciudades griegas o las polis (poblaciones pequeñas), donde surgieron las asambleas del pueblo, integradas sólo por los varones libres, excluyendo a los esclavos, mujeres y extranjeros de las decisiones de todo lo público; siendo estas asambleas “soberanas” para los integrantes del gobierno, cuyos cargos eran ocupados alternativamente sólo por ciudadanos. La asamblea fue el símbolo de la democracia ateniense.

El historiador Plutarco refirió que fue Teseo, quien dividió a la población del Ática en tres segmentos: los geómoros (campesinos), los demiurgos (artesanos), los eupátridas (nobles); los dos primeros siempre en creciente oposición a los nobles quienes formaron el demos, luego entonces democracia, significaría según Plutarco El gobierno de los artesanos y campesinos.

La Asamblea General de las Naciones Unidas decidió conmemorar el 15 de septiembre como Día Internacional de la Democracia su secretario General António Guterres solicitó a los gobiernos de los países asociados a “ser transparentes, receptivos y responsables en su respuesta al covid-19 para garantizar que cualquier medida de emergencia sea legal, proporcionada, necesaria y no discriminada” ciertamente la crisis sin precedentes causada por la Pandemia causa desafíos importantes en la economía, la educación, la industria, la cultura y la política de todos los países del mundo

La ONU promueve la buena gobernanza, supervisa elecciones, apoya a la sociedad civil para el fortalecimiento de las instituciones democráticas y la rendición de cuentas, garantiza la autodeterminación en los países descolonizados, ayuda en la redacción de nuevas constituciones a las naciones que salen de un conflicto, y exhorta a la participación política de los ciudadanos a la correcta toma de decisiones.

La democracia es un ideal universalmente reconocido y se sustenta en los principios de la división del poder, la igualdad y el respeto a los derechos fundamentales para lograr igualdad social erradicando a la pobreza.

Informarse, expresarse y reunirse en libertad, escribir sin cortapisas en los medios de comunicación con responsabilidad y respeto al género humano.

Las celebraciones periódicas y permanentes por sufragio universal, libre, secreto y directo son elementos fundamentales para su desarrollo y para garantizar las libertades fundamentales de las personas.

En nuestro país se ha dado la alternancia electoral en el poder gobernando las fuerzas políticas más representativas.

Al término de la Revolución de 1910 y durante 90 años el PRI gobernó al país, con sus antecedentes PNR y PRM, impulsando “el desarrollo estabilizador”, hasta el gobierno de MMH, quien abrazó las banderas del neoliberalismo adelgazando al gobierno y liberalizando la economía, “más sociedad y menos gobierno” fueron su guía; la derecha política representada por el PAN, gobernó durante dos periodos sexenales con los mismos principios. La sociedad cansada de no percibir resultados regresó el Poder al PRI, que, frente a su agotamiento y el agobio de los ciudadanos, le dio mayoritariamente su voto al Morena y a su líder fundacional Andrés Manuel López Obrador.

Así nos acercamos al 2024, ¿por quién votará usted?, ¿por el partido político o por la persona que postule? Buena interrogante, ¿o no, estimado lector?