Por David Colmenares Páramo

Comparezco ante esta soberanía atendiendo al mandato constitucional de la fiscalización superior y celebro la oportunidad de presentar a ustedes la última parte de los resultados de la revisión de la Cuenta Pública 2019, agrupando todas sus entregas en el Informe “General Ejecutivo” que hoy se presenta.

Realizar este acto ante la Comisión de Vigilancia de la Cámara de Diputados es un honor; celebro el apoyo y respeto a nuestro trabajo por parte de sus integrantes, expresando nuestro reconocimiento y agradecimiento a la misma, encabezada por su coordinador el Maestro Mario Alberto Rodríguez.

Este ejercicio de rendición de cuentas da a conocer los hallazgos derivados de las distintas auditorías al gasto público federal, y constituye una contribución fundamental para el mejor diseño, implementación y evaluación de políticas públicas. Asimismo, proporciona una visión confiable sobre los avances registrados en la implementación de las políticas públicas, la gestión financiera, los riesgos que se enfrentan y las áreas de oportunidad existentes.

En el mes de junio, al encontrarse los entes auditados en la imposibilidad de cumplir con todos los procesos y requisitos legales que confronta, no se entregó el informe parcial de auditoría, lo que fue posible ya en el mes de octubre al entregar 487 informes. Lo anterior, incluso cuando los plazos legales de muchas instancias auditadas estaban suspendidos. Pero el País no paró, ni nuestro trabajo, incluso en la ASF se implementaron acciones para mejorar la calidad y profundidad de las auditorías.

Es así como en ejercicio de nuestras atribuciones hoy se materializa la tercera entrega de informes individuales de la Cuenta Pública 2019, con la entrega de 871 nuevos informes de las auditorías realizadas, que con las presentadas en el mes de octubre suman alrededor de 1 400, las cuales podrán consultarse en la página web de la ASF, al terminar este evento, así como en el informe abreviado de las mismas para su difusión más amplia.

En lo que corresponde al gasto federalizado, en 2019 tuvo un monto aproximado de 1.9 billones de pesos. Tiene una relevante importancia financiera y estratégica, ya que significa alrededor de una tercera parte del gasto neto de la Federación (33 por ciento en ese ejercicio).

Para las entidades federativas y municipios constituye su principal fuente de ingresos, al representar en ese año, alrededor del 85 por ciento del total de éstos, en el caso de las primeras y del 72 por ciento en los segundos.

La ASF fiscalizó en la Cuenta Pública 2019 la distribución, liquidación y pago de las participaciones federales de la Federación a las entidades federativas.

Asimismo, se fiscalizó ese proceso respecto de las entidades federativas hacia los municipios y alcaldías; la revisión comprendió a todos los municipios y alcaldías, no una muestra, así como el total de los recursos que les correspondían, los cuales ascendieron a 208 mil millones de pesos.

Es de destacar que por primera vez se revisó la integración de la Cuenta Pública en su apartado de gasto federalizado, porque este es fundamental para apoyar la rendición de cuentas, así como la transparencia de la gestión gubernamental y el ejercicio de los recursos públicos.

Esta revisión permitió identificar principalmente que no existen criterios, metodologías o normativa específica para la determinación de los fondos, programas y recursos que integran el gasto federalizado.