Los talibanes son un grupo fundado por veteranos de guerra de Afganistán para combatir la invasión de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) entre 1978 y 1992, que busca combatir el “libertinaje” en la vida de los musulmanes, fundamentado en la doctrina del Islam.

Actualmente, los talibanes recuperan poco a poco los territorios de Afganistán, luego de que en abril de 2021 el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció la retirada de sus tropas en ese país, que ayudaban a la no proliferación de este grupo considerado terrorista.

Se recrudecería la represión contra las libertades del sexo femeninoLa palabra talibán se traduce del pashto como “estudiante”, ya que en su formación también tuvieron un papel fundamental los aprendices de las escuelas religiosas islámicas.

A lo largo de la historia reciente, se les atribuyen atentados terroristas, sobre todo contra las potencias de Occidente.

Un documento de la Oficina Europea de Apoyo al Asilo (EASO) de la Unión Europea (UE) define a los talibanes como “grupos operativos con […] un nivel inusitado de autonomía financiera”, que implementan campañas de intimidación y violencia en poblaciones desprotegidas.

Los talibanes consiguieron que el Gobierno de Afganistán no los enfrente, así, sus tareas de terrorismo tendrán más oportunidades para establecerse.

El mismo documento de la EASO de la UE aseguró que los talibanes sí son un grupo terrorista porque “saben cómo explotar rivalidades locales […] para reforzar su influencia en una determinada región”, ayudados por varios tipos de contrabando, incluyendo el de las drogas y el de las armas.

“La falta de Gobierno y malos Gobiernos (de Afganistán) provocaron descontento entre la población, situación que permitió a los talibanes acrecentar su influencia a base de repartir (una falsa) justicia y restablecer el orden”.